Entradas

Mostrando entradas de noviembre, 2018

RAZONES PARA ECHARTE DE MENOS

Como si en algún instante se necesitaran razones para echarte de menos, no fuera suficiente el lance de haberte conocido o tener la suerte de haber mirado tus ojos y ver lo que se esconde tras ellos. Aprendí a soñar desde el momento en que dejé de verte, en que viajaste lejos para no estar presente más que en mis sueños, al descubrirme sonriendo cada vez que lo hago contigo, cada noche que protagonizas ese mundo ficticio. Deambularé por esta y cuantas vidas me resten con el único pretexto de tropezar de nuevo, aguardaré lo que el tiempo decida que es suficiente, volveré a nacer en caso necesario una y cien veces, me negaré a olvidarte o a darme por vencido. Mientras tanto, dejo que los años jueguen conmigo, que me claven puñales sin argumentos, que me envuelvan en tristeza si es necesario o que afloren las lágrimas aún sin sentido. Recompondré cada parte de mí sobre tus manos cuando volvamos a vernos, susurraré a tu oído cuanta falta me has hecho, ...

EL DÍA MENOS PENSADO

El día menos pensado todo resulta ser agradable. Te detienes, observas, saboreas cada instante con la certeza de que nunca volverá a repetirse y aún así, consciente de que todo aquello que desfila frente a ti jamás volverá a ocupar el mismo lugar, te sientes ajeno a la necesidad de revivir historias duplicadas, de conservar a tu lado lo nunca te hizo bien, eso que jamás tuvo sentido por persistente que fuera su búsqueda, que simplemente fue pasajero, sembrando dudas y astillas disfrazadas de ilusiones. Pero ese día, el menos pensado, descubres que tu carga se ha aliviado, que no la necesitas. Ya no dejas lugar para el miedo, el desconcierto, las noches en vela ni los días ausentes de sueños. Atrás queda tu pequeño desastre natural. Aquel que un día decidiste afrontar con valentía, el que te elevó al séptimo de los cielos, el que sabías que te podría arrastrar a las vertientes más oscuras y aún así, no te quisiste perder por nada del mundo. Aquel que te hizo reír pero tambi...

MARIONETAS DEL DESTINO

Ensayar cada noche una obra distinta, representar frente a tus miedos las mil formas que existen de amarte, que nunca se ahoguen los gritos sinceros en nuestras voces a pesar de los años, salgamos a escena para interpretar te quieros  sin condiciones. Se izará la cortina de la esperanza sobre cada tablado, disiparás mis dudas a golpe de suerte, siempre seremos  protagonistas de nuestro reparto y  mostraremos al mundo  lo que nuestra historia requiere. Ahora, pongan atención y guarden silencio pues la función comienza.  Señoras y señores,  somos el resultado de nuestros sueños y hemos venido a contarles,  con todos ustedes: ** Marionetas del destino, hojas en blanco donde esbozar miles de corazones, somos la reserva donde cultivar todos nuestros besos, el norte de mis sueños, el sur de sus ilusiones. Somos la sonrisa que dibuja nuestras caras aunque estemos lejos, las ganas de vernos,  esa fórmula que acorta...